domingo, 15 de febrero de 2009

Iglesia de San Millán en Salamanca.

Esta iglesia románica, de finales del siglo XII, es una de las grandes desconocidas incluso para los habitantes de la ciudad. A ello ha contribuido su situación, prácticamente escondida en el casco antiguo, dejando con ello en el anonimato su bello conjunto, incluida su torre gótica del siglo XVI.

El templo ofrecido a San Millán ha sido reconstruido casi por completo, excepto el ábside del siglo XIII, manteniendo la estatua del santo sobre un arco de medio punto. Es de destacar que es la única iglesia que sigue en pie de las seis que construyeron en la zona los repobladores serranos y junto a ella se asentó el barrio judío.











En la actualidad se ha convertido en noticia debido a su próxima incorporación al legado cultural de la ciudad como Centro de Interpretación del Patrimonio de Salamanca, en el interior del templo se podrá hacer un recorrido virtual por todos los monumentos más emblemáticos de Salamanca. Pero hasta que ese momento llegue la iglesia da cobijo a una familia de gatos.

Coordenadas de este lugar: 40.960019, -5.668368


2 comentarios:

Aleksandra dijo...

I am impresed,very beautiful blog,thank you for sharing,regards from Holland

Angela Justa dijo...

IGLESIA DE SAN MILLAN Y CONVENTO DE LAS SIERVAS DE MARÍA, MINISTRAS DE LOS ENFERMOS.

De nuevo en los años 20. La liturgia en la iglesia de San Millán era así: Días laborables misa a las nueve , días festivos, a las nueve y a las once. Para llamar a misa volteaba una campana. Por la fiesta de La Asunción había novena con exposición del Santísimo, santo rosario y largas homilías. Acudía a ella todo el vecindario. Era tanto el calor, que las puertas de la iglesia permanecían abiertas. El 24 de diciembre misa del Gallo, muchos años acompañada de nieve, lo que daba una singular y atractiva estampa.

Respecto al convento, las monjas salían a eso de las ocho de la tarde a velar y cuidar enfermos y era un privilegio para las niñas llevarle la bolsa a las monjas. La que suscribe, entonces de 10 años, acompañaba a sor Manuela, una monja agradable que siempre tenía una golosina para la acompañante. Las monjas dormían de día, por lo que estaba prohibido jugar en el atrio a ciertas horas. Se obedecía. En aquel entonces, no había verja, sino una tapia, alta la que daba a Libreros, y luego iba disminuyendo de altura, hasta quedar al final en simples poyos.


Han pasado unos cuantos años. Sor Nieves Ciordia es la primera hermana que asiste a una enferma de Parkinson, madre de la autora de este escrito. La lista de las hermanas llega a 62, tras nueve años. La última sor Ángeles Mato. Y en ese largo intervalo, la hija de la enferma prepara de los cuatro cursos del Bachiller Elemental ( por enseñanza libre) a 12 sores, quienes precisaban de ese título para ser enfermeras. Años inolvidables por la conjunción entre las monjitas y la familia de Sofía, la enferma.

El 25 de enero de 1970 fue canonizada Soledad Torres Acosta, fundadora de las Siervas de María Ministras de los enfermos. Aún vivía la comunidad en el convento incrustado en la iglesia de San Millán. En el año 1996 las Siervas de María se trasladan a la calle Rúa Mayor, esquina Palominos. Continúan con su encomiable labor.