“Esa ciudad cenicienta, urbe rasa sobre colinas, como si sólo estuviera construida de casas de una sola planta, quizá, allá, un cimborrio alto, un entablamento más esforzado, una silueta que parece ruina de castillo, salvo sí todo es ilusión, quimera, espejismo”.
Inicia su viaje a la eternidad el 18 de junio de 2010.
En su recuerdo.





















































