jueves, 23 de julio de 2009

Calle Veracruz: Escenario de la historia.

Se trata de una de las calles mas antiguas de Salamanca en cuanto a su origen, pues hace más de dos mil años los romanos la utilizaron para formar lo que seria la incipiente ciudad remontando colina arriba hacia la actual calle de Libreros. En una época posterior paso a ser la calle mayor de la judería salmantina, albergando hasta tres sinagogas. También sus edificios sirvieron de asentamiento a las tropas francesas a principios del siglo XIX.

En la actualidad sus edificios han sido rehabilitados con mayor o menor fortuna, siendo la Iglesia de San Millán y La Fonda Veracruz los más significativos de todos ellos. Cabe mencionar que por esta calle discurre el Camino Fonseca, que es el Camino Jacobeo que une Salamanca con Santiago de Compostela, siguiendo la Vía de la Plata.

















  
Coordenadas de este lugar: 40.959913, -5.668336


11 comentarios:

Dungha dijo...

nice work!

Pizarro dijo...

Buena serie de imagenes a cual de ella mas bonita , saludos.

teresa vargas Feria, dijo...

Lidisimas fotografias.
todas me encantaron.
un saludo

James dijo...

Wonderful pictures of a charming town. I wonder where the people are.

Caio Fernandes dijo...

bellissima sequencia de trabajos .

Jota Ele dijo...

¡Fabuloso reportaje, Villa! Sí que te ha dado de sí la calle.

Además, muy bien documentado. Yo aprecio estos textos que enriquecen mi cultura.

Gracias por tu aportación.

Un abrazo.

Peter dijo...

I'm back here now and then, loved so much Salamanca and you remind me with your blog!

Where are all the inhabitants, students, tourists?

quevedo dijo...

las conozco bastante. Estudie Bellas Artes alli del 2000 al 2005 y nunca lo olvidare.
muchas gracias por recordarme, aunque ha cambiado mucho desde entonces

Ángela-Justa dijo...

LA CALLE DE VERACRUZ , ALGUNAS DE SUS CASAS Y SU HÁBITAT.

Casas en los años 20. Acera enfrente de San Millán. Viniendo de la escuela de La Merced.

Número dos. Casa con siglos de existencia. Es probable que en tiempos muy lejanos fuera aljama judía. En los años 20 la habitaban Raimundo y Micaela, padres de Ángel y Pilar. La familia citada era dueña de la finca y ocupaban la parte izquierda de un gran zaguán con suelo empedrado de rollos al que se accedía por un portal con vigas de madera en el techo. La cocina quedaba en la parte derecha del zaguán. Al final de éste, una hermosa puerta de roble daba a un amplísimo patio con higueras. En la derecha del patio había habitáculos en los que tenían sus talleres carpinteros y confiteros y en su parte final una amplísima tapia que era un precioso mirador, desde el que se podían ver hasta siete pueblos de la provincia. Casi a la entrada del zaguán mencionado arrancaba una escalera de madera ,que llevaba a las viviendas de varias familias que pagaban exigua renta por su alquiler.

Número catorce Casa habitada por la familia Monge Santano, familia acomodada. Pasada una amplia puerta enrejada, aparecía un amplísimo portal que terminaba en una hermosa puerta, la que daba acceso a las diversas estancias de la casa. Ésta era bella, atractiva y amueblada con gusto y esmero. Había dos Luises . El mayor (jefe de la familia) había tenido un puesto en aduanas . El otro Luis, uno de los hijos del anterior, fue un buen médico en Salamanca, quien en unión de otros médicos salmantinos formaron una Policlínica muy estimada. en la ciudad. Pero sigamos con la casa. Al exterior, justo encima de la puerta, un balcón corrido, desde el cual se dominaba la calle Libreros. En la parte de atrás, un cenador cuya vista abarcaba el Puente Romano, El Arrabal del Puente y más allá, la campiña cerealista. En el interior de la casa y bajando una escalera de madera estaban las bodegas con vinos de La Fregeneda, lugar de nacimiento de la esposa de don Luis Monge García. Hubo varios hijos. Cito el nombre y apellido del marido de Angelita, la menor de las hijas del matrimonio por lo raro: Gesualdo Alcahud.

Ángela-Justa dijo...

continuación comentario Ángela-Justa:

Número16.La casa situada a continuación de la de Monge fue panera de los caballos del cuartel de Albuera. Éste ocupaba, poco más o menos, el lugar donde hoy se ubica la biblioteca de Abraham Zacut. Era peculiar ver saltar chispas al chocar las herraduras de los caballos con los rollos del suelo cuando los carros iban a cargar la cebada.

Número 18. Seguida a la panera, un casa con cerca de dos siglos de existencia y bellamente fotografiada por el señor Villa. Una planta baja y dos pisos. Un portal largo y aproximadamente en su mitad y a la izquierda, el arranque de una escalera de madera y en su final y en el techo una claraboya. De la familia que vivía en el bajo, sólo recuerdo a una chiquita que se llamaba Bea. En el primero don Manuel Frutos, profesor de dibujo y en el segundo un militar apellidado Felipe, una de cuyas hijas, Dora, era alumna de la escuela de La merced, donde hoy está la Facultad de Matemáticas. Contemplar hoy esta casa, es retroceder 80 años, con la nostalgia que tal hecho conlleva.

Número20. Allí la hoy llamada Fonda de Veracruz, con larguísima historia. Al parecer, allá por los siglos 15 y 16 fue aljama de judíos ricos. Su estructura es sumamente original y hermosa. Mas vayamos a los años 20, que son los que nos ocupan. La habitaban en aquel lejano entonces varias familias, entre ellas la del catedrático salmantino Wenceslao Roces, los Llorente, también pertenecientes a la Universidad y el médico don Emilio Firmat, uno de los componentes de la Policlínica que hemos citado al hablar de don Luis Monge. El nombre que hoy lleva esa casa, con magnífico reportaje fotográfico del señor Villa, es otra historia, acaecida más acá de los años 20.



Había otras casas de menos prestancia, pero inolvidables. En una de ellas y por encima de la de Monge, en un patio , un claro indicio de que la calle Veracruz fue hábitat de judíos, pues allí había un túmulo alto de hierro, de estructura igual a la usada por los sefardíes de antiguos siglos.

La firmante de este escrito vivió una infancia feliz en la su amada calle Veracruz, precisamente en los tantas veces citados años 20.

villa dijo...

Ha sido una grata sorpresa el magnífico comentario que ha realizado, asi como conocer tan de cerca a personas tan queridas por nosotros, como fueron Micaela, Angel y Pilar.

Un saludo muy cordial y estaré encantado, si lo considera oportuno, de que continue con sus comentarios.